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Miles de personas confían en Lavendla Therapy por su compromiso con un servicio y apoyo excepcionales.
¿Tienes dificultades para mantener la atención, controlar los impulsos y regular el nivel de actividad?
En Lavendla podemos ayudarte a aclarar tus dudas e informarte bien antes de dar el paso hacia una evaluación.
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un diagnóstico neuropsiquiátrico que afecta tanto a niños como a adultos. Se caracteriza por dificultades para mantener la atención, controlar los impulsos y regular el nivel de actividad. Aunque muchas personas asocian el TDAH únicamente con la hiperactividad, en realidad se manifiesta de diferentes formas: con predominio de inatención, de hiperactividad/impulsividad o combinado.
El TDAH no es un problema de motivación ni de falta de esfuerzo; es un trastorno del neurodesarrollo que influye en el funcionamiento del cerebro, especialmente en áreas relacionadas con la autorregulación, la planificación y la concentración.
La evaluación suele incluir entrevistas clínicas, pruebas cognitivas y una revisión detallada de la historia médica, académica y emocional de la persona. El objetivo es comprender cómo afectan los síntomas a su vida diaria y descartar otras posibles causas.
Cuando se trata de niños, la participación de los padres y del profesorado es esencial para tener una visión completa del comportamiento en distintos contextos.
Lo que realmente destacó de nuestra terapeuta fue su empatía genuina y su capacidad de comprensión. No solo tenía un profundo conocimiento sobre la neurodiversidad, sino que también compartía experiencias personales que conectaron con nosotros de inmediato, creando un vínculo de confianza desde el primer momento.
Benedetta Osarenk
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Cuando comienzas a notar en ti mismo signos de TDAH —como dificultades para mantener la atención, organizarte o controlar los impulsos—, el primer paso es ponerte en contacto con un psicólogo o psiquiatra colegiado.
En Lavendla podemos ayudarte con una consulta inicial, donde elaboraremos un plan adaptado a tus necesidades para llevar a cabo la evaluación completa.
Antes de comenzar con las pruebas, realizamos una entrevista inicial en la que revisamos tus antecedentes, síntomas y otros factores que puedan influir en tu situación actual.
También te pediremos que rellenes cuestionarios y formularios de evaluación relacionados con tu comportamiento, tus hábitos y las dificultades que experimentas en el día a día.
Durante la evaluación participan tanto un psicólogo titulado, que realiza entrevistas y pruebas cognitivas, como un psiquiatra, encargado de la evaluación médica y neurológica.
Los pasos de una evaluación del TDAH en adultos en la práctica privada suelen incluir:
Una vez finalizado el proceso, el equipo clínico (psicólogo y psiquiatra) revisará los resultados y formulará un diagnóstico conjunto.
Recibirás un informe detallado con la descripción de los hallazgos, conclusiones y recomendaciones personalizadas para seguir adelante.
Es importante recordar que un diagnóstico no te define: es una herramienta para comprender mejor tus fortalezas, tus desafíos y cómo gestionarlos.
Si se confirma un diagnóstico de TDAH, hablaremos contigo sobre las opciones de tratamiento más adecuadas, que pueden incluir:
Además, contar con un diagnóstico reconocido puede ofrecerte ciertos derechos y recursos, como tutorías personalizadas, adaptaciones en exámenes o medidas de apoyo en el trabajo.
Rellene el formulario, elija un consejero y proceda al pago.

Sí. El TDAH se manifiesta desde la infancia, pero muchas personas no son diagnosticadas hasta la edad adulta. Es común que los síntomas pasen desapercibidos o se compensen con esfuerzo y organización.
Con el tiempo, el aumento de las responsabilidades puede hacer que las dificultades sean más evidentes.
En algunos casos, los padres ayudaban a gestionar los retos durante la infancia, y estos vuelven a manifestarse al tener hijos o afrontar nuevas exigencias.
Por eso, si crees que podrías tener TDAH, solicitar una evaluación es el primer paso para comprender lo que te ocurre y acceder al apoyo que necesitas.
Miles de personas confían en Lavendla Therapy por su compromiso con un servicio y apoyo excepcionales.
Busca y selecciona a un terapeuta en función de sus opiniones, especialización y formación, para asegurarte de encontrar la opción que mejor se adapte a tus necesidades.
Elige una sesión de 45, 60 o 90 minutos, o bien un paquete, que te permite tener flexibilidad y control sobre la duración e intensidad de la terapia.
Realizar una evaluación del TDAH puede ofrecerte claridad y comprensión sobre aspectos de ti mismo que quizá llevas tiempo intentando descifrar. Comprender cómo funciona tu mente te ayudará a poner nombre a tus dificultades, pero también a reconocer tus fortalezas y aprender a gestionarlas mejor.
Para muchas personas, obtener un diagnóstico supone un gran alivio: deja de ser una cuestión de “falta de esfuerzo” o “despiste” y se convierte en una forma de entender por qué ciertas cosas siempre han resultado más difíciles.
En Lavendla queremos hacer que lo difícil sea más fácil. Si estás considerando una evaluación del TDAH, estamos aquí para acompañarte paso a paso. Nuestro objetivo es ofrecerte apoyo, orientación y herramientas prácticas para que empieces a sentirte más en control de tu vida, cuando tú decidas dar ese primer paso.
Es un trastorno del neurodesarrollo que puede causar dificultades de atención, organización, control de impulsos y gestión del tiempo.
A través de una evaluación clínica realizada por un psicólogo o psiquiatra, que incluye entrevistas, cuestionarios y pruebas específicas.
Sí, los síntomas deben haber estado presentes desde la infancia, pero a veces pueden haber pasado desapercibidos hasta que se hacen evidentes o problemáticos en la edad adulta. En algunos casos, los síntomas pueden volverse más evidentes cuando aumentan las exigencias o responsabilidades de la vida diaria.
Puedes acudir a centros de salud mental públicos, clínicas privadas o psicólogos especializados en evaluación neuropsicológica
Suele realizarse en varias sesiones a lo largo de algunas semanas y puede durar entre 6 y 10 horas en total.
Hace unos años, el DSM (el manual diagnóstico estadounidense) eliminó el TDA como diagnóstico separado y lo incorporó bajo el término TDAH, con tres formas diferentes: una combinada de inatención, impulsividad e hiperactividad, y otra solo con hiperactividad/impulsividad. Puede ser un poco confuso, lo sabemos.
Se combinan entrevistas clínicas, test de atención, memoria y funciones ejecutivas, además de cuestionarios sobre la vida diaria.
En la sanidad pública sí, pero en el ámbito privado puedes pedir una evaluación directamente.
En Lavendla, los psicólogos e investigadores tienen diferentes tarifas, pero por término medio las sesiones cuestan entre 50 y 100 euros cada una.
En España, el diagnóstico puede hacerlo un psiquiatra o un psicólogo clínico especializado en TDAH.
El profesional te entregará un informe detallado con los resultados, el diagnóstico (si procede) y las recomendaciones de tratamiento o apoyo.
Sí, puede ser útil para pedir apoyos académicos, laborales o reconocimientos de discapacidad cuando corresponda.
Buscar ayuda y tratamiento para el TDAH es un paso fundamental hacia una vida más equilibrada y satisfactoria. El TDAH no solo implica dificultades de atención o impulsividad; también puede influir en la organización, la gestión del tiempo y la estabilidad emocional. Por eso, comprender lo que te ocurre y recibir el tratamiento adecuado puede marcar una gran diferencia.
Empieza observando cómo el TDAH afecta a tu día a día. Tal vez te resulte difícil mantener la concentración, cumplir plazos, organizar tareas o controlar la impulsividad. Reconocer estos patrones es el primer paso hacia el cambio.
En Lavendla, puedes concertar fácilmente una sesión inicial online con un psicólogo o psiquiatra colegiado. Esta primera cita sirve para revisar tus síntomas, aclarar tus dudas y valorar si es recomendable realizar una evaluación completa del TDAH.
El diagnóstico se basa en entrevistas clínicas y pruebas cognitivas realizadas por un equipo de psicólogos y psiquiatras. Estas permiten determinar si tus síntomas son compatibles con el TDAH y descartar otras posibles causas. El objetivo es ofrecerte una comprensión clara y personalizada de tu situación.
Si se confirma el diagnóstico, elaboraremos contigo un plan de tratamiento adaptado a tus necesidades. Este puede incluir medicación, terapia psicológica o una combinación de ambas, junto con estrategias prácticas para mejorar la concentración, la organización y el bienestar emocional.
Los fármacos para el TDAH pueden ser estimulantes o no estimulantes, y su uso depende de cada caso. El especialista ajustará la dosis y hará un seguimiento cercano para evaluar la eficacia y los posibles efectos secundarios. En algunos casos, la medicación no es necesaria, y la intervención psicológica es suficiente.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las más eficaces para el tratamiento del TDAH. Ayuda a mejorar la atención, la gestión del tiempo y las habilidades organizativas, además de trabajar la autoestima y el manejo del estrés. También puede ser útil incluir terapia de pareja o familiar, especialmente si los síntomas afectan a las relaciones personales.
Entender el TDAH también implica aprender a pedir apoyo cuando lo necesitas. Si estás trabajando o estudiando, puedes solicitar adaptaciones razonables, como más tiempo para ciertas tareas o estrategias de organización. En España, las personas con un diagnóstico de TDAH pueden acceder a medidas de apoyo educativo o ajustes laborales.
El tratamiento del TDAH no es un proceso cerrado, sino una evolución. Es importante realizar revisiones periódicas para valorar los avances y ajustar el plan cuando sea necesario. Mantener una comunicación abierta con tu terapeuta o psiquiatra te ayudará a encontrar lo que realmente funciona para ti.
Más allá del tratamiento clínico, cuidar de tu salud física y emocional es esencial. Mantén una rutina estable, duerme bien, haz ejercicio regularmente y procura llevar una alimentación equilibrada. La meditación, el mindfulness y las técnicas de relajación también pueden ser grandes aliados para mejorar la concentración y reducir la ansiedad.