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Trastorno de pánico

Sentir ansiedad en determinadas situaciones es completamente normal. Sin embargo, cuando los ataques de pánico aparecen de forma repetida, sin motivo aparente, y afectan a tu día a día, puede tratarse de un trastorno de pánico. A continuación te explicamos en qué consiste y cómo puede tratarse de forma eficaz.

¿Qué es el trastorno de pánico?

El trastorno El trastorno de pánico es un tipo de trastorno de ansiedad caracterizado por ataques de pánico recurrentes e inesperados. Estos ataques son episodios intensos de miedo o malestar que surgen de forma repentina, incluso cuando no hay un peligro real.

Durante un ataque de pánico, pueden aparecer síntomas tanto físicos como emocionales, entre ellos:

  • Palpitaciones o taquicardia
  • Sudoración o temblores
  • Dificultad para respirar o sensación de ahogo
  • Dolor o presión en el pecho
  • Mareo o sensación de desmayo
  • Sensación de irrealidad o desconexión del entorno (desrealización)
  • Miedo intenso a perder el control, volverse loco o morir

Después de un episodio, es habitual que la persona viva con miedo constante a que vuelva a ocurrir, lo que puede llevarla a evitar ciertos lugares o situaciones por temor a sufrir otro ataque. Con el tiempo, este patrón puede limitar de forma importante la vida cotidiana.

La buena noticia es que el trastorno de pánico tiene tratamiento, y con la ayuda adecuada es posible recuperar el control y volver a vivir con calma.

Lo que realmente destacó de nuestra terapeuta fue su empatía genuina y su capacidad de comprensión. No solo tenía un profundo conocimiento sobre la neurodiversidad, sino que también compartía experiencias personales que conectaron con nosotros de inmediato, creando un vínculo de confianza desde el primer momento.

Benedetta Osarenk

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Síntomas del trastorno de pánico

El síntoma principal son los ataques de pánico recurrentes, que suelen alcanzar su máxima intensidad en pocos minutos. Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Palpitaciones o latidos acelerados
  • Sudoración excesiva
  • Temblores o sacudidas
  • Sensación de falta de aire o ahogo
  • Dolor o malestar en el pecho (a veces confundido con un problema cardíaco)
  • Náuseas o molestias estomacales
  • Mareos o sensación de inestabilidad
  • Sensación de irrealidad o desconexión de uno mismo
  • Miedo a perder el control, volverse loco o morir
  • Hormigueo, entumecimiento, sofocos o escalofríos

Los ataques pueden aparecer de forma inesperada, incluso durante el sueño, lo que genera una gran incertidumbre y ansiedad anticipatoria.

Con el tiempo, el miedo a experimentar nuevos ataques puede hacer que la persona evite actividades, lugares o situaciones asociadas a los episodios anteriores, afectando de forma notable su bienestar y calidad de vida.rir nuevos episodios puede llevarte a evitar lugares o situaciones que asocias con los ataques previos. Este comportamiento afecta de manera importante tu calidad de vida.das con episodios previos. Este cambio de comportamiento puede tener un impacto significativo en su calidad de vida.


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Tratamiento del trastorno de pánico

El trastorno de pánico puede tratarse de forma eficaz, y con el acompañamiento adecuado es posible recuperar el equilibrio y volver a vivir con calma.

El tratamiento suele incluir una o varias de las siguientes opciones:

  • Terapia psicológica: La terapia cognitivo-conductual (TCC) es uno de los enfoques más efectivos. Ayuda a identificar y modificar los pensamientos y comportamientos que mantienen la ansiedad, además de enseñar herramientas para afrontar y reducir los ataques de pánico.
  • Medicación: En algunos casos, el psiquiatra puede prescribir medicación —como antidepresivos o ansiolíticos— para aliviar los síntomas mientras se trabaja en terapia.
  • Combinación de ambas: La terapia y la medicación pueden complementarse para conseguir una mejor evolución.

Si sientes que el miedo o la ansiedad están limitando tu vida, buscar ayuda profesional es un paso fundamental hacia tu bienestar.



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12 preguntas frecuentes sobre el trastorno de pánico

¿Qué es el trastorno de pánico?

El trastorno de pánico es un trastorno de ansiedad caracterizado por ataques de pánico repetidos e inesperados: periodos intensos de ansiedad o miedo graves que se desarrollan rápidamente, a menudo sin causa aparente.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de pánico?

Los ataques de pánico se caracterizan por sensaciones repentinas e intensas de miedo o ansiedad. Los síntomas más frecuentes son palpitaciones, sudoración, temblores, dificultad para respirar, dolor torácico, náuseas y sensación de pérdida de control o miedo a morir. Los síntomas pueden aparecer de forma inesperada y a menudo sin motivo aparente, lo que genera inquietud ante la posibilidad de que se produzcan más ataques.

¿Cuánto suele durar un ataque de pánico?

Un ataque de pánico suele durar entre 5 y 20 minutos, pero los síntomas pueden ser intensos y abrumadores durante ese tiempo. Algunas personas pueden experimentar ataques prolongados o consecutivos, lo que puede hacer que parezca que el ataque dura más tiempo.

¿Es hereditario el trastorno de pánico?

Las investigaciones muestran que el trastorno de pánico puede tener un componente genético, lo que significa que puede haber un mayor riesgo si un pariente cercano padece la enfermedad. Sin embargo, los factores ambientales y las experiencias personales también desempeñan un papel importante en el desarrollo del trastorno de pánico.

¿Pueden padecer trastorno de pánico los niños y los jóvenes?

Los niños y adolescentes pueden padecer trastorno de pánico. Los síntomas pueden ser similares a los de los adultos, pero a los más jóvenes puede resultarles más difícil expresar sus sentimientos. Es importante reconocer los signos de ansiedad en niños y adolescentes y buscar ayuda profesional si es necesario.

¿Cuál es la diferencia entre un ataque de pánico y un trastorno de pánico?

Los síntomas del trastorno de pánico consisten principalmente en episodios repetidos de ataques de pánico, que son oleadas repentinas de miedo o ansiedad intensos que alcanzan su punto máximo en cuestión de minutos. Tener un ataque de pánico no significa tener un trastorno de pánico.

¿Cómo se trata el trastorno de pánico?

El trastorno de pánico suele tratarse con una combinación de terapia cognitivo-conductual (TCC), fármacos como los ISRS y los IRSN, y ajustes del estilo de vida, como ejercicio y técnicas de control del estrés. Un plan de tratamiento personalizado, desarrollado con un profesional sanitario, es esencial para controlar eficazmente los síntomas.

¿Cómo puedo ayudar a alguien que sufre un ataque de pánico?

Si alguien está sufriendo un ataque de pánico, lo más importante es mantener la calma y transmitir tranquilidad. Tu actitud puede ser clave para ayudarle a sentirse más seguro. Anímale a respirar lenta y profundamente, sugiriéndole que inhale por la nariz contando hasta cuatro, mantenga el aire un momento y exhale lentamente por la boca. Escucha lo que quiera expresar sin juzgar ni restar importancia a sus emociones; evitar frases como «no es para tanto» es fundamental, ya que podría sentirse incomprendido. Si es posible, busca un lugar tranquilo donde se sienta más cómodo, lejos de estímulos como ruidos fuertes o aglomeraciones. No le presiones para que se calme o actúe de otra manera, ya que un ataque de pánico es una reacción involuntaria que necesita tiempo para disminuir. Una vez que haya pasado, anímale a buscar ayuda profesional para entender y gestionar mejor lo que está experimentando. Tu apoyo puede marcar una gran diferencia.

¿Cómo puedo distinguir entre un ataque de pánico y un problema cardíaco?

Los síntomas de un ataque de pánico y algunos problemas cardiacos pueden ser similares. Sin embargo, un ataque de pánico suele caracterizarse por la aparición repentina de miedo o ansiedad intensos con síntomas como palpitaciones, sudoración y temblores, mientras que los problemas cardiacos presentan síntomas físicos más consistentes como dolor torácico y dificultad para respirar. Es importante acudir al médico para obtener un diagnóstico adecuado.

¿Pueden el alcohol y las drogas afectar al trastorno de pánico?

El alcohol y las drogas pueden afectar negativamente al trastorno de pánico. Aunque algunas personas consumen estas sustancias para automedicarse, en realidad aumentan la frecuencia e intensidad de los ataques de pánico a largo plazo e incluso provocan adicción y otros problemas de salud.

¿El trastorno de pánico es más frecuente en las mujeres que en los hombres?

Los estudios demuestran que los ataques de pánico son más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Esto puede deberse en parte a factores biológicos, hormonales y psicosociales. Ambos deben buscar y acceder a un tratamiento adecuado para controlar su afección.

¿Dónde puedo acudir si necesito ayuda?

Lavendla cuenta con un equipo de psicólogos y terapeutas experimentados que trabajan con TCC y que pueden ayudarte a sentirte mejor si tienes síntomas de leves a moderados. Si tiene síntomas más graves, contacta con tu médico de cabecera para que te derive a un psiquiatra especializado. En caso de crisis aguda de salud mental, llama inmediatamente al 112.

¿En qué consiste el tratamiento del trastorno de pánico?

Dar el paso de pedir ayuda es una decisión valiente y positiva. Significa que estás dispuesto a tomar el control de cómo te sientes y a construir una vida más tranquila.

A continuación, te explicamos cómo suele desarrollarse el tratamiento psicológico, especialmente cuando se trabaja con terapia cognitivo-conductual (TCC):

1. Sesión de evaluación inicial

En la primera sesión, el psicólogo realiza una evaluación completa para comprender tu estado emocional y físico. Te hará preguntas sobre tu historia personal, tus pensamientos, tus emociones y tus hábitos. También puede pedirte que completes algunos cuestionarios que ayudarán a diseñar un plan adaptado a ti.

2. Fijación de objetivos

Tú y tu terapeuta trabajaréis juntos para definir objetivos claros, tanto a corto como a largo plazo. Identificaréis las áreas de tu vida más afectadas por la ansiedad y los cambios que deseas conseguir.

3. Aplicación de herramientas y técnicas

Aquí comienza el trabajo terapéutico. Aprenderás estrategias prácticas para gestionar los síntomas del pánico. Por ejemplo, la terapia de exposición te ayudará a enfrentarte gradualmente a las situaciones que temes, de forma segura y acompañada, reduciendo poco a poco la ansiedad.

4. Seguimiento y evaluación de progresos

Durante las sesiones de seguimiento, revisaréis juntos cómo estás aplicando las herramientas aprendidas y qué avances has logrado. Si es necesario, el terapeuta ajustará el plan de tratamiento para adaptarlo a tus necesidades.

5. Finalización de la terapia y plan de mantenimiento

Cuando la terapia llega a su fin, se repasan los logros alcanzados y se diseña un plan de mantenimiento para ayudarte a consolidar lo aprendido y prevenir recaídas. También puede acordarse un seguimiento periódico para revisar cómo te encuentras a largo plazo.

Si crees que podrías estar sufriendo un trastorno de pánico —o si alguien cercano necesita ayuda—, no estás solo.
Pedir apoyo es el primer paso hacia el cambio.
Puedes reservar una sesión con uno de nuestros psicólogos colegiados y empezar a trabajar en tu bienestar hoy mismo.


mariana kayat, lavendla therapy

Escrito por Mariana Kayat

Psicóloga y mediadora en Barcelona, especializada en crecimiento personal, bienestar emocional y resolución de conflictos. Acompaña a las personas en procesos de cambio, ayudándolas a afrontar los desafíos con mayor claridad y equilibrio.