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Miles de personas confían en Lavendla Therapy por su compromiso con un servicio y apoyo excepcionales.
A menudo pensamos que el duelo será algo breve, que “pasará solo”, pero la realidad es que cada pérdida afecta de manera diferente y no hay un tiempo único para superarla. Nuestro servicio de gestión del duelo te acompaña de manera personalizada en todas las fases del proceso, adaptándose a tus necesidades y ritmo.
La gestión del duelo es un enfoque terapéutico que te ayuda a afrontar y procesar el dolor provocado por la pérdida de un ser querido, ya sea una pareja, un familiar, un amigo o incluso una mascota. Sin embargo, el duelo no solo surge tras la muerte de alguien cercano. También puede aparecer ante situaciones de cambio o pérdida significativas, como:
Cada duelo es único: las emociones, los tiempos y las reacciones varían de una persona a otra, por lo que el acompañamiento debe ser flexible, aunque se utilicen herramientas y métodos comunes que faciliten la adaptación y el afrontamiento.
Lo que realmente destacó de nuestra terapeuta fue su empatía genuina y su capacidad de comprensión. No solo tenía un profundo conocimiento sobre la neurodiversidad, sino que también compartía experiencias personales que conectaron con nosotros de inmediato, creando un vínculo de confianza desde el primer momento.
Benedetta Osarenk
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Elige una sesión de 45, 60 o 90 minutos, o bien un paquete, que te permite tener flexibilidad y control sobre la duración e intensidad de la terapia.
Aunque cada persona atraviesa el duelo de manera diferente, existen ciertos patrones emocionales que suelen aparecer. Es importante recordar que estas fases no siguen un orden lineal, y es normal avanzar, retroceder o experimentar varias al mismo tiempo.
Al principio, es habitual sentir una especie de irrealidad, como si la pérdida no hubiera ocurrido. Puedes sentirte desconectado de tu entorno o como en una burbuja, luchando por entender lo sucedido. Esta fase suele ser breve, pero la sensación de incredulidad puede persistir durante días o semanas.
Cuando la conmoción inicial disminuye, pueden aparecer emociones intensas: tristeza profunda, enfado, ansiedad, desesperación o sensación de vacío. Durante esta etapa, el dolor puede consumir gran parte de tu energía, dificultando realizar tareas cotidianas y afectando tu concentración y motivación.
Poco a poco, empiezas a integrar la pérdida en tu vida, reflexionando sobre lo sucedido y sus implicaciones. En esta fase es normal revivir recuerdos, sentir nostalgia o experimentar altibajos emocionales. El objetivo es comprender y reorganizar tu mundo emocional para adaptarte a la nueva situación.
Con el tiempo, muchas personas logran seguir adelante manteniendo un equilibrio emocional más estable. La pérdida sigue presente, pero deja de dominar tu día a día. En esta etapa se busca reconectar con la vida, retomar actividades, reconstruir relaciones y encontrar un nuevo sentido a la rutina.
Un terapeuta especializado en duelo puede ofrecerte:
La gestión profesional del duelo no elimina el dolor, pero te ayuda a transitarlo de manera saludable, reduciendo el riesgo de complicaciones como depresión o ansiedad prolongada.
Si estás atravesando un proceso de duelo, no tienes por qué enfrentarlo sola/o. Dar el primer paso puede ser tan sencillo como reservar una sesión de orientación online con un psicólogo o terapeuta especializado. Todo lo que compartas será confidencial, y el objetivo principal será acompañarte y facilitar que puedas vivir tu duelo de manera más llevadera y consciente.