4,7 sobre 5 en más de 6000 opiniones
Miles de personas confÃan en Lavendla Therapy por su compromiso con un servicio y apoyo excepcionales.
Cuando los niños se despiertan por la noche con un miedo intenso o pánico, es posible que estén experimentando terrores nocturnos. Aquà te explicamos qué son, cómo afrontarlos y cuándo deberÃas buscar ayuda.
Los terrores nocturnos son un trastorno del sueño que puede resultar preocupante tanto para los niños como para sus familias. Suelen ocurrir en las primeras horas de la noche y se caracterizan por episodios de miedo o pánico intensos.
Durante estos episodios, el niño puede gritar, llorar, jadear o parecer inconsolable, aunque no suele estar completamente despierto. Al dÃa siguiente, normalmente no recuerda lo ocurrido.
Aunque los terrores nocturnos pueden ser impactantes, suelen ser inofensivos, y los niños los superan con el tiempo. Comprender qué son y cómo afrontarlos puede ayudar a las familias a gestionar estas noches difÃciles con más tranquilidad.
Lo que realmente destacó de nuestra terapeuta fue su empatÃa genuina y su capacidad de comprensión. No solo tenÃa un profundo conocimiento sobre la neurodiversidad, sino que también compartÃa experiencias personales que conectaron con nosotros de inmediato, creando un vÃnculo de confianza desde el primer momento.
Benedetta Osarenk
Haz click aquà para ver todos los psicólogos, terapeutas y coaches.
Los terrores nocturnos, también conocidos como pavor nocturno, son más comunes en la infancia:
Los sÃntomas pueden variar según la edad, desde gritos hasta desorientación. En algunos casos, los niños recuerdan pequeños fragmentos del episodio. Para prevenirlos, es importante mantener una rutina de sueño estable y un entorno seguro. Si los terrores nocturnos afectan a la vida cotidiana, podrÃa ser necesario buscar ayuda profesional para identificar y abordar las causas subyacentes.
Rellene el formulario, elija un consejero y proceda al pago.

LoEntre los sÃntomas más comunes de los terrores nocturnos están:
Estos episodios ocurren durante las primeras fases del sueño (sueño no REM). No es necesario que estén presentes todos los sÃntomas para que se considere un episodio de terrores nocturnos.
Miles de personas confÃan en Lavendla Therapy por su compromiso con un servicio y apoyo excepcionales.
Busca y selecciona a un terapeuta en función de sus opiniones, especialización y formación, para asegurarte de encontrar la opción que mejor se adapte a tus necesidades.
Elige una sesión de 45, 60 o 90 minutos, o bien un paquete, que te permite tener flexibilidad y control sobre la duración e intensidad de la terapia.
Enfrentarse a los terrores nocturnos puede ser complicado, pero hay estrategias que pueden ayudar:
Mantén la calma: Aunque sea difÃcil, intenta mantenerte tranquilo. Acompaña a tu hijo, incluso si parece inconsolable o no te reconoce.
Garantiza su seguridad: Asegúrate de que el entorno donde duerme es seguro, retirando objetos peligrosos y asegurando ventanas y puertas.
Evita despertarle: No intentes despertarle durante el episodio, ya que podrÃa confundirse más y aumentar su ansiedad.
Crea una rutina relajante: Establece una rutina tranquila antes de dormir, como leer un cuento o un baño relajante. También es útil llevarle al baño antes de acostarse.
Establece horarios regulares de sueño: Intenta que se acueste y despierte siempre a la misma hora, incluyendo los fines de semana.
Minimiza el estrés: Reduce las situaciones estresantes en su dÃa a dÃa, ya que pueden desencadenar los episodios.
Observa patrones: Si los terrores nocturnos ocurren siempre a la misma hora, prueba a despertar suavemente a tu hijo unos 15-30 minutos antes para romper el ciclo.
Consulta con un profesional: Si los episodios son muy frecuentes, intensos o persisten con el tiempo, no dudes en buscar ayuda de un pediatra o psicólogo infantil. A veces, estos episodios pueden confundirse con ataques epilépticos, por lo que es importante una valoración adecuada.
Los terrores nocturnos son una parte del desarrollo normal de muchos niños y, en general, no son indicio de un problema más grave. Sin embargo, comprender lo que está ocurriendo puede ayudarte a manejarlo con más empatÃa y paciencia. Si tienes dudas o crees que podrÃa haber algún problema subyacente, no dudes en buscar ayuda profesional.
Pedir ayuda a un psicólogo infantil es un paso importante cuando un niño está teniendo dificultades emocionales o de comportamiento, o si como padre te sientes desbordado. Aquà te dejamos un breve resumen de cómo suele ser el proceso de tratamiento:
La primera consulta sirve para que el psicólogo evalúe las necesidades del niño y de la familia. Esto se hace a través de conversaciones tanto con el niño como con los padres, y es un momento clave para entender la situación.
Después de la evaluación inicial, se diseña un plan de tratamiento personalizado, adaptado a las necesidades especÃficas de tu hijo y de vuestra situación familiar.
Los métodos de tratamiento varÃan según las necesidades de cada niño. Algunos de los más habituales son:
A medida que avanza el tratamiento, el psicólogo evalúa continuamente los progresos y, si es necesario, ajusta el plan para garantizar los mejores resultados posibles.
Es importante recordar que cada niño es único, por lo que el enfoque del tratamiento puede variar según sus necesidades y circunstancias.
Trabajar con un psicólogo infantil puede ser una gran ayuda para ti y para tu hijo, proporcionando herramientas prácticas para gestionar emociones y comportamientos de forma saludable. En Lavendla contamos con psicólogos infantiles con experiencia que pueden acompañaros en este camino y ayudaros a hacer más llevaderas las situaciones difÃciles.